La DANA de 2024 no se explica solo desde lo meteorológico. En el encuentro "VEUS por la DANA: Historias que sanan el mundo", Fernando Valladares, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), reflexiona sobre cómo un evento extremo puede convertirse en una crisis mayor cuando entran en juego factores sociales.
Durante su intervención señala un elemento clave. Las emociones colectivas. El odio, la polarización o la forma en que respondemos como sociedad pueden agravar el impacto de una crisis climática. Una mirada que conecta ciencia, sociedad y responsabilidad colectiva.
En momentos de crisis ambiental, emociones como el odio o la polarización social pueden agravar aún más la situación y ampliar el impacto de la catástrofe. "Una de las peores emociones que podemos ejercer en estos momentos de crisis climática y medioambiental es el odio, el odio es una de las emociones fundamentales, una emoción tan natural y necesaria en ocasiones, como letal y perjudicial en otras", dijo Valladares.


