La agricultura y la ganadería determinan la contaminación atmosférica global causando indirectamente millones de muertes por esta vía. Mejorar la gestión de los residuos del ganado y de los productos sanitarios , y reducir emisiones primarias de aerosoles contaminantes (PM2,5) procedentes entre otros del polvo del ganado y la maquinaria mejorarían mucho nuestra salud. La optimización de las prácticas ganaderas junto a cambios en la producción de proteína animal (sobre todo carne roja) podrían en conjunto disminuir la mortalidad relacionada con la calidad del aire entre un 68 y un 83%. (Domingo y colaboradores 2021 PNAS Mayo)
