Preocupados como estamos por la covid-19 es comprensible que se deje de lado la salud de la fauna. Sin embargo, hacerlo es olvidar que en la biosfera solo hay una única salud global. Y olvidarlo hará que sigamos enfermando. Como ilustra el informe del grupo de salud de la fauna (WHSG) de la IUCN, las poblaciones de animales salvajes tienen crecientes problemas debido a enfermedades infecciosas acentuadas por acciones humanas. Estos problemas tienen consecuencias significativas, desde impactos en la polinización, el control de plagas, las cadenas alimentarias, la productividad del suelo, los medios de subsistencia de millones de personas, y directamente en la salud humana por el incremento de zoonosis.
