La capacidad de absorber carbono de la Amazonía está descendiendo con el tiempo. Esquilvert-Muelbert y colaboradores (2020, Nature Communications 11) encontraron que el principal motivo es que la mortalidad de los árboles está aumentando, afectando más a los de más rápido crecimiento. Las causas varían según la región, pero predominan las climáticas, con sequías, vendavales o inundaciones inusuales.
