A lo largo de toda nuestra historia, los patógenos que aprovecharon nuestras redes de comunicación fueron los que lograron el mayor éxito posible: convertirse en pandemias (M.H. Green 2020, 27 julio, Centaurus). Las pandemias ni se entienden ni se evitan analizando sólo las características del patógeno: es clave comprender la sociedad humana en la que tienen lugar. La COVID-19 es una enfermedad de nuestro tiempo y como las pandemias anteriores la hemos hecho posible nosotros mismos. O cambiamos esas circunstancias u otros patógenos encontrarán de nuevo la ruta al éxito.
El cólera encontró un primer éxito en el río Ganges por las costumbres locales. Los canales e infraestructuras británicas y sus movimientos transcontinentales llevaron la infección a todo el mundo.
