La relación entra las plantas y los herbívoros es el resultado de una evolución conjunta durante miles de años. Un metanalisis realizado por Hamman y colaboradores (New Phytologist 2020) revela que el cambio climático incrementa la actividad de los herbívoros y desequilibra esta importante relación planta-animal a través del incremento de la sequía, del CO2 atmosférico y de las inundaciones.
