Fernando Valladares sobre la reconstrucción tras la Dana, considera que no guarda relación con las recomendaciones científicas y que la distancia institucional permite ver con perspectiva los errores repetidos. Remarca que la reconstrucción muchas veces solo implica cemento y asfalto, y que habría que entender el funcionamiento de la naturaleza y reaccionar ante la realidad, no adaptar la realidad a proyectos humanos.
Fernando Valladares defiende la retirada estratégica en temas urbanos y costeros: dar margen a los ríos y costas y evitar artificializar zonas de riesgo. “Reducir los eventos extremos a corto plazo no está en nuestras manos, pero convertirlos en catástrofe sí depende de nosotros”, subraya. La madurez es aceptar la retirada estratégica como opción sensata, aunque el daño sea irreversible en escala humana.
Como mensaje de esperanza, señala que enfrentarse a las malas noticias representa una oportunidad para cambiarlo todo y ser más humanos. Propone aprovechar las crisis para repensar el sistema —desde la jornada laboral hasta el modo de vida— y recuperar tiempo para lo importante. Una economía y democracia funcionales son la oportunidad del momento.
Finaliza con recomendaciones para la reconstrucción: supeditar la economía a la ecología, escuchar la ciencia y no tomar decisiones complejas por razones simples o electoralistas. El medio ambiente no es cosa de "perroflautas", sino nuestra propia salud y futuro.

