Cada año, especialmente alrededor del día internacional de la Tierra, se repasan las acciones y progresos para atenuar nuestra huella en el planeta. Detrás de esas acciones hay personas, personas que en ámbitos muy diferentes informan, denuncian o corrigen el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o las numerosas formas de contaminación. No son sólo ecologistas o ambientalistas. Hay feministas, periodistas, científicas, activistas sociales, políticas y políticos. Personas que buscan formas de hacer llegar la idea de que una naturaleza en buen estado es lo mejor que nos puede pasar.
Establecer una nueva relación con la naturaleza nos lleva a hacer las paces con ella. Necesitamos hacer las paces con nuestro entorno, con nosotros, que somos naturaleza y no podemos seguir renegando de esta realidad. Hay mucho en juego. Hay mucho que ganar. Maria Zambrano, intelectual, filósofa y ensayista española del siglo XX que navegó entre el compromiso cívico y el pensamiento poético, lo dijo de manera irrepetible y profunda: “El planeta entero es nuestra casa. La paz entonces es mucho más que una toma de postura: es una auténtica revolución, un modo de vivir, un modo de habitar el planeta, un modo de ser persona”
Los rostros del medio ambiente son, por fortuna, muchos. El año pasado hablamos de mujeres emblemáticas como Berta Cáceres, Jane Goodall, Rachel Carson, Vandana Shiva o Wangari Maathai. En 2024 el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha destacado a cinco mujeres y cuatro hombres. Diferentes, complementarias… ¡Una alegría y una responsabilidad vernos ahí! ¡Seamos más cada año!… ¡Vale la pena!











