Fernando Valladares ha explicado en una charla debate organizada por la asociación Europa en suma que si tenemos en cuenta “el marco general histórico podemos acudir a los análisis y estudios científicos sobre la actitud de la ultraderecha respecto del cambio climático antropogénico detectado por la ciencia y analizar cómo surgen, desde este sector de derecha radical las diferentes estrategias y tácticas, a lo largo de décadas, para sembrar la duda, desacreditar a científicos, minar la confianza mediante campañas activas en medios y en espacios públicos, proyectar la imagen de que se ha roto el consenso climático, aumentando progresivamente la desinformación y bulos que sustentan el negacionismo climático y medioambiental entre un significativo sector de la población que vota”.
Nos dice Valladares que “tenemos un análisis de los tres momentos álgidos de la ultraderecha respecto del cambio climático y la sostenibilidad medioambiental que nos arrojan luz sobre el acoso y derribo al Plan Verde Europeo en la actualidad. La ultraderecha, en los años 80-90, respecto del cambio climático guardaba un especial silencio, incluso su posición hacia el mismo era benevolente y no había una posición única entre la ultraderecha europea al respecto, la alemana era sensible y preocupada por el mismo por ejemplo.

Sin embargo, muy pronto cambiaría esto, el doctor en física atmosférica Fred Singer que desarrolló una buena parte de su carrera al servicio de compañías petroleras, en 1996 vino a visitarnos, Fred Singer uno de los mercaderes de la Duda, norteamericano, que siguiendo la estrategia trazada por las tabacaleras que envolvieron al tabaco, apoyadas por médicos como el tabaco y sembrando la duda en los consensos científicos, se llevó al terreno del petróleo y el calentamiento global. Fred Singer fue especialmente efectivo enseñando a la ultraderecha cómo manejar la duda sobre el cambio climático entre los medios y la sociedad.
En aquel momento se pasó de lo que se denomina “aceptación preocupada” del cambio climático a la progresiva negación del mismo, planteándolo dentro de la “batalla cultural”. Entonces, a partir del Protocolo de Kioto y los tratados internacionales de reducción de gases de efecto invernadero, se profundiza contra estos primeros cambios de las políticas públicas. La ultraderecha da un giro en su conjunto respecto al cambio climático y empiezan a pensar no, no, no nos interesa enfrentar el cambio climático porque nos va a bloquear el desarrollo de nuestras políticas. Vamos a sembrar la duda. Y ya el último golpe fue a principio del siglo 21, al cual se le denomina “obstrucción antagónica”, y ya directamente se oponen, se va produciendo una hostilidad total de su parte.
Y todo esto se encaja en argumentos como que por ejemplo meten el mismo cajón de hostilidad máxima a los científicos, a los ecologistas y a las feministas, y en ese cajón se trata a todas esas personas, instituciones y movimientos como preñados de histeria. Entonces, a los científicos, las feministas y los ecologistas tan histéricos, hay que hacerles notar que aquí estamos los hombres representantes de la petromasculinidad, esa “masculinidad” bien identificada con el petróleo, el extractivismo, el desprecio de la defensa del medioambiente”.
Así trasladan el tema, desde la ciencia y los datos a la emoción, al menos entre sus simpatizantes. El debate planteado ahora es emocional, y lo estamos perdiendo muchas veces los científicos porque parece increíble este debate de las emociones que captura el debate entre los políticos y se tapan los oídos a los datos.

En el presente la situación es terrible, prosiguió Valladares, cuando Ursula Von der Leyen que tendría que ser la primera barrera de defensa europea contra el negacionismo y la ultraderecha, para sorpresa y vergüenza de todos reconoció el fin de la Europa de los valores. Y antes ya se había echado atrás respecto del Pacto Verde cayendo presa de las emociones, manejada por la derecha radical, dando a los agricultores en tractores una moratoria del glifosato durante diez años, cuando ella sabe que este herbicida es un veneno, y los que más y peor lo sufren, más les perjudica a su salud es a los propios agricultores.
Fue este jueves 16 de abril de 2026 cuando se produjo una charla imprescindible en la biblioteca madrileña Iván de Vargas, El Pacto Verde europeo y la última guerra por el petróleo, un diálogo ciencia-sociedad, organizado por 'Europa en Suma', con la participación del investigador del CSIC y profesor de la URJC Fernando Valladares y la directora de Ballena Blanca, Sara Acosta, para responder a la pregunta ¿Puede el Pacto Verde europeo sobrevivir en un mundo que encara su “última guerra por el petróleo”? Y también para ayudarnos a entender las tensiones entre la transición climático-ecológica y los intereses fósiles que aún dominan el tablero global. Con el periodista Paco Montesdeoca como moderador, se exploró cómo se juega el futuro energético y climático de Europa y qué papel nos corresponde como ciudadanía informada. Paco Audije, periodista y presidente de Europa en suma abrió la jornada.
De esta cita la organización recogió algunas declaraciones y se grabó la jornada completa para quienes quieren mirar más allá de los titulares y comprender las fuerzas reales que están moldeando nuestro porvenir. Resaltamos los principales puntos recogidos por Europa en suma:
Fernando Valladares: "En tres meses no hay plan retomando el Pacto Verde ... si no cambiamos eso las tecnologías solo nos ayudarán a pasar el rato, pero no a solucionar el problema"
Sara Acosta: “El autoconsumo es factible y elimina las dependencias energéticas”
Fernando Valladares: “el decrecimiento económico va a ir ocurriendo nos guste o no”.
Sara Acosta: “la izquierda no pone la lucha contra el cambio climático en el centro de la Agenda y no explican cómo la gente se puede beneficiar de esa lucha”.
Fernando Valladares: "Hay una España capaz de una agricultura regenerativa. No solo existe la España de los tractores y los fertilizantes nitrogenados"
Sara Acosta: “se subsidian más las energías fósiles que las renovables”
Fernando Valladares: "Muchos agricultores no tienen tractor ni están esponsorizados por ASAJA ... pero que es una realidad más silenciosa"
Fernando Valladares: ·Dentro del Pacto Verde hay incentivos para facilitar que las empresas hagan una transición ambiental”.
Lectura recomendada:
La transición climática y la batalla ideológica. Del consenso científico a la pseudociencia. De la evidencia al bulo. Nos va la vida en el clima. Quo vadis Europa? Irreconocible y desnortada, Europa desatiende la crisis climática cuando era su mejor baza. Ahora es su baza mas urgente. ¿Queremos entender de una vez lo que pasa? Dentro del marco del Pacto verde europeo amenazado y la falta de consenso Fernando Valladares ha escrito un importante artículo en Telos que por su interés resaltamos aquí, se puede leer en este enlace de TELOS.

