Análisis en Objetivo Planeta de RTVE:
Fernando Valladares ha hecho diferentes valoraciones y comentarios en este programa de análisis y debate sobre cómo se llega a esta COP en medio del negacionismo. Entre ellas ha dicho:
“Una de las cosas que está pasando, y que la presidencia ha aludido en varias ocasiones estos días, es que dado cómo está la situación geopolítica mundial, es importante que haya un diálogo tranquilo, con respeto, para mostrar al mundo que este organismo multilateral puede funcionar y, sobre todo, yo creo que también para mostrar a Trump que quizá, a pesar de él, se sigue trabajando en la lucha contra el cambio climático. Han estado presentes algunos gobernadores de estados muy importantes de Estados Unidos, por ejemplo”.
La primera impresión de Fernando Valladares al respecto, en los inicios de la COP 30: “Creo que el mundo llega más dividido que nunca, más desesperado que nunca. El objetivo del grado y medio está ya, para muchos. En enero, febrero de este año, salió en Nature Climate Change el análisis de dos grupos diciendo que ese objetivo ya no está a nuestro alcance. Pero no significa que no tengamos que seguir luchando, porque el siguiente —los dos grados— lo vamos a rebasar como nos descuidemos. Así que llega en una situación geopolíticamente catastrófica. Posiblemente sea la COP en condiciones más agónicas donde, como decías en la introducción, los más responsables de las emisiones no están o no están muy presentes, aunque están implícitamente en muchas cosas, pero quizá no están comprometidos”.
Y apostilla: “realmente la ciencia ya casi ha terminado su trabajo, aunque no nos importa repetir una y otra vez lo que ya sabemos. El trabajo ahora es social, político, diplomático, económico, y ahí es donde los telares se van a ver. Nos jugamos mucho, y por eso digo que viene muy dividida, porque hay sectores de la sociedad y países que piensan que no va a servir para nada. Ya de entrada dan por perdida la COP. Y otros la siguen viendo como algo que no podemos dejar pasar: salga mejor o peor, hay que quererla, adoptarla, empujarla, porque es la alternativa del multilateralismo ante gobiernos cada vez más autocráticos y la pérdida de participación ciudadana y pluralidad necesarias para resolver problemas complejos”.
Puede seguir el programa completo en YouTube, con el debate conducido por Lorenzo Milá y con Ana Barreira, doctora del Instituto internacional de Derecho y Medio Ambiente, junto a Fernando Valladares:
Las principales aportaciones y avisos a navegantes de Fernando Valladares sobre la crisis climática, ecológica y fósil relacionadas con la COP 30 fueron estas:
1. El mundo llega a la COP 30 en el peor momento de su historia climática
Valladares señala que el planeta llega “más dividido que nunca y más desesperado que nunca”, con el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 °C prácticamente fuera de alcance.
Aunque ese límite ya no sea realista, insiste en que hay que seguir luchando para evitar superar los 2 °C, porque esa frontera sí parece aún posible de contener… y extremadamente peligrosa si se rebasa.
2. La ciencia ya ha hecho su trabajo: ahora el problema es social, político y económico
Explica Valladares que el conocimiento científico sobre el cambio climático es sólido y repetido desde hace décadas.
Ahora el bloqueo está en la esfera social, diplomática, económica y política, no en la falta de evidencias.
La “agonía” de las COP se debe a que los grandes emisores GEI no están comprometidos y parte de la sociedad duda de su utilidad.
3. El planeta está entrando en una zona de riesgo sistémico
Valladares recuerda los nueve límites planetarios, y que ya hemos traspasado siete, lo que indica un deterioro acelerado de las condiciones que permiten la vida humana.
También menciona los signos vitales de la Tierra, más de 20 en situación crítica.
El clima y los eventos extremos son solo “síntomas” de algo más profundo: el colapso funcional de la biosfera, la capa fina donde se sostiene toda la vida.
4. El negacionismo ha mutado: ya no niega el clima, niega las soluciones
Según Valladares, en esta COP predomina un nuevo negacionismo: No se niega el cambio climático (ya es evidente). Se niegan las soluciones, sembrando dudas sobre las renovables, los costes o la viabilidad del cambio energético.
Este discurso, promovido por bulos y desinformación, desmoviliza y “arrastra” a mucha gente al escepticismo.
5. La financiación climática está bloqueada y los grandes actores retroceden
Valladares critica el estancamiento en los mecanismos financieros para apoyar a los países más vulnerables. Denuncia que:
Instituciones como el FMI o el Banco Mundial sí tienen dinero, pero pasan COP tras COP sin acordar cómo transferirlo. Cantidades enormes (como 300 mil millones de dólares) se discuten como si fueran imposibles, cuando son “el chocolate del loro” comparado con lo que se extrae del Sur global.
Advierte también del retroceso del sector financiero privado: Ejemplo de BlackRock, que abandona políticas sostenibles al priorizar rentabilidad a corto plazo. La Unión Europea, que cede terreno flexibilizando políticas ambientales para contentar sectores conservadores.
6. Crítica directa al uso continuado de combustibles fósiles
Cuando analiza las contradicciones globales, Valladares destaca un caso emblemático: Lula, que da discursos esperanzadores, explota simultáneamente el gigantesco bloque 59 de petróleo en la desembocadura del Amazonas, con enorme riesgo de vertidos y daños pesqueros.
Esto simboliza una tendencia mundial: los países hablan de clima mientras amplían explotaciones fósiles, incluso en zonas ecológicamente críticas.
7. La crisis climática es también una crisis de salud y de seguridad
Valladares apunta que cada vez más países consideran el cambio climático como un problema de defensa nacional y salud pública. Como ejemplo Islandia declara el estado de alerta a nivel de seguridad nacional ante el posible frenazo de la AMOC. Millones de personas ya sufren efectos directos sobre su salud.
Este enfoque refuerza que la amenaza ya no es futura: está en curso.
8. El gran nudo del sistema internacional: el colonialismo climático
Una de sus críticas más contundentes: El principal bloqueo de las negociaciones sigue siendo la relación colonial del Norte global respecto al Sur global. Los países ricos ofrecen “ayudas” que son limosnas. No integran al Sur global como actor igualitario. Han tardado 28 COP en mencionar siquiera frenar combustibles fósiles.
9. La importancia estratégica de China
Valladares destaca el papel dual de China: Es un régimen poco democrático, lo que preocupa. Pero ha acelerado más que muchos países su transición hacia energías renovables.
China lidera la producción mundial de: paneles solares, turbinas eólicas, vehículos eléctricos, y controla los minerales críticos para la transición energética global.
10. No basta con informes cada seis años: la ciencia debe escucharse más rápido Advierte que los informes del IPCC, aunque exhaustivos, llegan demasiado tarde para una crisis que avanza de forma acelerada. Y pone variados de lagunas del último informe (2022) como el problema de infravaloración del impacto de los aerosoles, el colapso de AMOC, entre otros. Insiste en que la ciencia debe tener canales de influencia más ágiles y vinculantes.
11. Las COP son imperfectas, pero necesarias
Aunque cuestan tiempo y dinero, Valladares defiende que las COP mantienen la presión y evitan años “muertos” en los que no se avanzaría nada. El problema no es el foro: es la desigualdad, la falta de compromiso y el peso de los intereses fósiles.

