Jornada de Aportaciones de la sociedad civil para un Pacto de Estado frente a la emergencia climática
Resumen y presentación de la Intervención de Fernando Valladares (CSIC)
Sala Constitucional del Congreso de los Diputados. 04/11/2025. Intervención en 1h 36m en el vídeo enlace.
Introducción y contexto
Sobre el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática Fernando Valladares dijo que: “El Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática debe tener tres elementos de base para que funcione. Los tres elementos son confianza, seguridad y prestigio y para alcanzar esas tres cosas hace falta conocimiento, transparencia, participación de la comunidad y el largo plazo”. Es fundamental el conocimiento científico actualizado, la transparencia institucional, la implicación comunitaria y la visión a largo plazo, pues.
Actualmente, la crisis climática se caracteriza no solo por el calentamiento acelerado, sino por fenómenos extremos cada vez más frecuentes, como tormentas, inundaciones, olas de calor y sequías. El cambio climático más peligroso ya está aquí, se confirma que la temperatura global aumentó más de 0,4 °C en los dos últimos años y, durante los 12 meses previos a agosto de 2024, el incremento medio fue de 1,6 °C respecto al periodo de referencia 1880-1920. Estos valores superan ya los límites seguros establecidos en el Acuerdo de París y muestran que la emergencia climática requiere medidas urgentes.

Reflexión desde la ciencia y los informes internacionales
Valladares subrayó la importancia de basar las políticas en el conocimiento científico más riguroso y actualizado. El último informe del IPCC (2022) fue elaborado por miles de científicos, pero muchas de sus recomendaciones han quedado obsoletas ante la rapidez con la que cambian los indicadores y las dinámicas del sistema climático. Además, el reciente aumento de temperaturas estuvo amplificado no solo por fenómenos como El Niño, sino por la reducción de aerosoles de los buques impuesta desde 2020, lo que ha incrementado la radiación absorbida por la Tierra y ha acelerado el calentamiento global.
Los modelos previos subestimaron la sensibilidad climática, por ejemplo al no prever el posible colapso de la circulación oceánica global (AMOC) en las próximas dos o tres décadas, algo que resultaría en graves problemas de aumento del nivel del mar y extremos climáticos en Europa y América del Norte.
Otra cuestión importante es la de la adaptación pendiente, los planes de adaptación, en especial surge el asunto de los refugios climáticos. Valladares dice que "los refugios climáticos, inventariarlos, disponer de recintos tal y como se entienden estos refugios hoy, por ejemplo en Barcelona, es el principio de algo muy necesario para que la ciudadanía pueda resistir las olas de calor, y no solo la ciudadanía. Muchas actividades económicas necesitan entender dónde podemos resistir, pero ya no solo se ha tenido una hora de calor, han tenido, hemos tenido un mar de horas que se desborda. Para la ciudadanía más vulnerable se desborda exponencialmente con la subida de la vida y la precariedad, las personas necesitan refugios climáticos prácticamente permanentes en verano por ejemplo. Los refugios climáticos son una medida de adaptación infraestimada y una asignatura pendiente para la adaptación real a la emergencia climática".
Elementos de bloqueo: hipocresía organizada y greenwashing
Un desafío para cualquier Pacto de Estado, apunta Valladares, es la llamada "hipocresía organizada": Al respecto Valladares dijo en su intervención “En el último informe del IPCC en abril de 2022 se incluye una treintena de veces un concepto al que no le ha hecho apenas caso, un concepto incómodo y que por primera vez aparece negro sobre blanco como un informe científico y es el concepto de hipocresía organizada. Es quizá de las primeras veces que los científicos se atreven a salirse de su zona de confort y escriben, como digo una treintena de veces, esto de la hipocresía organizada. Esto de la hipocresía organizada, ante todo es un obstáculo, un violento, y dramático obstáculo universal a la consecución de objetivos importantes”.
Tenemos desde el greenwashing institucional, que permite a gobiernos y empresas presumir de sostenibilidad sin cambios reales, hasta la participación ciudadana simbólica pero con casi nulo impacto, como algunas asambleas ciudadanas soportadas por gobiernos que pese a su aporte, no cambian procesos de decisión. La desconexión entre el diagnóstico científico y la acción política también forma parte de este bloqueo. Es lo que se conoce como citizenwashing.
Comenta también Fernando Valladares que "si hablamos de adaptación de las ciudades, está claro que falla nuestra cooperación con la realidad, acabamos adaptándonos nosotros a la política de la ciudad, al revés de lo que impone el sentido común. Lo hemos expuesto en esta mesa, lo que en muchos puntos de vista desde distintos ángulos, es una realidad incómoda, a la que no ajustamos prácticamente ninguna decisión política que ponga en cuestionamiento el crecimiento infinito". La biblia del sistema económico.
Superar límites y adaptación de la política
El límite de 1,5 °C de calentamiento definido en el Acuerdo de París fue superado en 2024 y, según Nature Climate Change, podríamos estar entrando en una fase de décadas con temperaturas promedio de 1,5 °C y más. Si no se adoptan medidas mucho más agresivas, pronto también se dará por perdido el objetivo de no superar los 2 °C. Quizá antes de terminar esta década. Las consecuencias ecológicas, económicas y sociales de este cambio requieren ajustar por completo las prioridades políticas a la realidad científica, en lugar de adaptar la ciencia a intereses económicos o electorales.
Puntos para la acción y movilización ciudadana
Valladares propuso una serie de puntos para orientar el Pacto de Estado:
- Actualización constante de la ciencia, más allá de ciclos políticos o de informes periódicos.
- Asumir los diagnósticos incómodos y aplicarlos a la toma de decisiones.
- Supeditar la política y la economía a la seguridad y adaptación frente a la crisis climática.
- Institucionalizar la participación ciudadana real, no simbólica, como mecanismo de control y prevención de la corrupción y de actuación frente a la emergencia climática.
- Priorizar la coordinación, formación y comunicación sobre emergencia climática en todos los niveles administrativos.
- Diseñar e implementar refugios climáticos y planes de adaptación local.
- Proteger los ecosistemas funcionales que aún quedan, esenciales como sumideros de carbono y zonas de resiliencia.
- Utilizar la crisis como oportunidad para repensar el sistema social, económico y de consumo.

Crisis climática en España y retos de gobernanza
España padece gravemente el aumento de fenómenos extremos: olas de calor e incendios históricos, sequías prolongadas y daños crecientes en zonas costeras. Los indicadores muestran que casi dos tercios de los parámetros ecológicos clave están en crisis, y la desconexión de la ciudadanía con la naturaleza dificulta la defensa real de los ecosistemas. Valladares abundó en este tema y expuso, desde su experiencia con su participación en el panel de expertos de la asamblea ciudadana estatal por el clima: “Esto del citizen greenwashing, es decir, es una estructura aceptada para que parezca que participa a la ciudadanía sin que sea el caso. Y me refiero en concreto a instrumentos como las asambleas ciudadanas que están ya más que aceptadas, que se han desarrollado en distintos países y en el nuestro y que su impacto a la hora de la realidad es entre cero y cero coma cero. Esto es lo que podemos ejemplificar como el citizen greenwashing de la participación ciudadana. La asamblea ciudadana, por el esquema que tuvo en España, ha sido apenas conocida, a pesar de estar cargada de sensatez y de una emoción, de una esperanza que se cristalizó en un efecto en cascada, en un montón de otras asambleas de escala pequeña, que se cristalizó la creación de una asociación que creía y podía tener un espacio político”.
Es fundamental convertir la emergencia climática en una oportunidad para reconstruir la relación con el entorno, apostando por una ciudadanía activa y una gobernanza democrática participativa y ecológica.
Conclusión y llamada al consenso
Fernando Valladares concluyó que la única salida a la emergencia climática exige consenso, rigor científico y valentía política. La prioridad debe ser invertir en adaptación y mitigación, respetar el diagnóstico de los expertos, y garantizar que el pacto de Estado frente a la emergencia climática sea un instrumento real de transformación, integrando las aportaciones de las asambleas ciudadanas vinculantes y los paneles de expertos, y superando el bloqueo institucional y la hipocresía organizada.

