La ecuación sequía, cambio climático, plantas invasoras se ha resuelto en Ciudad del Cabo con una actuación de restauración ecológica eficaz y muy económica. La crisis de abastecimiento hídrico alcanzó nivel de emergencia en 2018 y su solución supuso una nueva mirada a los nuevos problemas del Antropoceno. La intervención consistió en eliminar plantas invasoras que consumen 55000 millones de litros cada año en la cuenca que abastece la ciudad. Con las plantas eliminadas hasta el momento se han ahorrado 2500 millones de litros de agua. Recuperar la seguridad hídrica tuvo un bajo coste gracias a apoyarse en la ecología y en el funcionamiento de la naturaleza y no en complejos proyectos tecnológicos.
