Una recuperación deseable tras la pandemia Covid-19 debe ser verde, pero además debe reducir la pérdida de empleo y seguir generando desarrollo, sin exceder las emisiones de gases con efecto invernadero que nos permitan mantener el acuerdo de Paris de 2015. Una recuperación “tres en uno”. Y aseguran que es posible. La Agencia Internacional de la Energía así lo indica en su último informe. Con una inversión razonable y factible y, sobre todo, bien guiada y no según la economía tradicional, podemos mantenernos en umbrales climáticos seguros sin que crezca el desempleo ni se frene el desarrollo. Parece un sueño, pero podemos hacerlo realidad.
