Seguir con las emisiones tal y como estamos supondría una pérdida de beneficios económicos de entre 126 y 616 trillones de dólares para 2100 en comparación con ajustarnos al Acuerdo de París. Aplicar la estrategia de autoconservación (escenarios que permitirían a los países maximizar sus ganancias económicas y evitar el daño climático) tendría costos iniciales más altos para muchos países, y los países menos ricos necesitarían ayuda financiera. Wei y colaboradores (Nature Communications 2020) argumentan que mantener la estrategia de conservación redunda en el interés económico propio de las naciones. Los detalles del estudio suponen un punto de partida para las discusiones posteriores al Acuerdo de París sobre la gobernanza climática global.
