A veces un artículo científico puede tener consecuencias negativas. Es importante simplificar la realidad para poder establecer modelos y extraer conclusiones. Pero en el caso del cambio climático y las emisiones si nos dejamos las externalidades fuera nos pegamos un tiro en el pie. Esto ha ocurrido con el estudio de Duan y colaboradores (Environmental Research Letters dic. 2020) que concluye que los países menos desarrollados apenas contribuyen con emisiones (como mucho solo podrian aliviar un 14% del calentamiento) y que por tanto pueden seguir apoyados en los combustibles fósiles para completar su desarrollo. Los problemas de no desligarse de la dependencia de estos combustibles son muchos y van más allá del bloqueo tecnológico que mencionan los autores. La energía sucia impacta la salud y degrada el medio ambiente, y acaba saliendo muy cara si se consideran todas las externalidades.
