Periodistas, científicos y comunicadores estamos enfrentados a una paradoja de difícil solución: combatir la información falsa sin contribuir al ruido informativo. Ante bulos, fakes, pseudoverdades y mentiras no sabemos qué hacer ya que neutralizarlos con información veraz puede ser como echar leña al fuego. La única salida es contribuir a una sociedad crítica, capaz ella misma de evaluar el origen y la solvencia de la información que le llega. Desafíos como la pandemia del coronavirus o el cambio climático son terreno fértil para la saturación informativa, con la pseudoverdad y los bulos muy entremezclados con datos solventes.
