La inercia climática en la que estamos metidos requiere que capturemos grandes cantidades de CO2 de la atmósfera ya que reducir emisiones no bastará para frenar el calentamiento global. Esto indica el modelo climático ESCIMO de Rander y Goluke (Nature, 12/11/2020). Con el calentamiento hemos puesto en marcha procesos como la fusión del hielo y los suelos congelados (permafrost) del ártico que podrían estar fundiéndose durante siglos aunque parásemos de emitir en este mismo año. La reducción del albedo (el mar o la tierra que quedan descubiertos absorben mas radiación que el hielo que los cubre acelerando el calentamiento), las cantidades crecientes de vapor de agua en la atmósfera y la liberación adicional de gases con efecto invernadero al fundirse el permafrost explican esta inercia.
