El confinamiento por la COVID-19 disminuyó drásticamente la actividad humana durante más de tres meses, pero su efecto sobre las emisiones fue pequeño y temporal. Fue más importante el efecto que ha tenido en la interrupción de las medidas de gases y temperaturas en la atmósfera, en tierra y en océanos. Las emisiones se han recuperado tras el verano. Para alcanzar los objetivos del acuerdo de Paris debemos reducir entre un 3% cada año (para no sobrepasar los 2 oC de incremento sobre la era preindustrial) y un 7% (para no sobrepasar los 1,5 oC) pero las emisiones no bajan lo suficiente y las concentraciones atmosféricas siguen subiendo. Fuente: United in Science 2020- WMO-ONU
