Los eventos climáticos extremos dejan huella en la memoria pública y se caracterizan por toda una cadena de procesos que se extienden mucho más allá del propio evento local. La comprensión de estos eventos climáticos compuestos requiere analizar las complejas cadenas causales que conducen a los impactos que percibimos. Las conexiones entre los múltiples impulsores climáticos y los distintos riesgos es lo que los hace realmente extremos. Pero las inusuales combinaciones de procesos asociados a los eventos compuestos los hace difíciles de entender ya que suele haber pocos análogos históricos conocidos y por tanto muy poca base estadística.
