La gran variabilidad climática geográfica y temporal, es decir, el que no haya dos días, ni dos meses, ni dos años que sean climáticamente iguales, hace que perdamos la perspectiva de lo que pasa. Por eso es tan interesante el trabajo de Büntgen y colaboradores (Marzo 2021, Nature Geoscience). Por que enlaza series climáticas extraídas de los anillos de los árboles europeos, combinando datos de crecimiento y datos isotópicos de árboles vivos y muertos, intactos y transformados en muebles o piezas históricas o arqueológicas. Ello permite entender las grandes fluctuaciones climáticas a lo largo de las distintas épocas y poder concluir que a pesar de las sequías de los periodos celtas, LALIA, medieval o renacentista, Europa sufre ahora las sequías mas fuertes de su historia.
