El cambio climático está afectando al funcionamiento de los bosques de todo el mundo. De los tres procesos fundamentales de mortalidad, reclutamiento de nuevos árboles y crecimiento, el primero aumenta y los otros dos fluctúan, con un resultado neto de bosques compuestos por individuos más jóvenes y mas pequeños, con peores capacidades para soportar perturbaciones naturales y antropogénicas y que en general funcionan peor. Lo explican Mac Dowell y colaboradores en un reciente artículo en Science (Vol. 368, num 6494).
