Está bien documentado que el calentamiento global expande el rango de vectores de enfermedades infecciosas como mosquitos y garrapatas. Un estudio de Cohen y colaboradores (Science 20/11/2020) muestra que los animales salvajes adaptados a climas fríos o templados corren mas riesgos de enfermedades infecciosas también por el efecto directo del cambio climático sobre el parásito o el patógeno. El efecto es débil para los virus pero muy fuerte para algunos tipos de gusanos parásitos. Esto aumenta el riesgo de que nuevas enfermedades infecciosas afecten al ser humano a partir de la fauna de zonas templadas y frías.
