La mayoría de las enfermedades transmitidas por mosquitos lo son por unas pocas especies que se han adaptado a los humanos. Rose y colaboradores (2020, Current Biology 30) muestran que el mosquito Aedes aegypti va siendo cada vez más capaz de detectar el olor humano. El estudio centrado en el área ancestral del mosquito en África predice que la rápida urbanización de África y el cambio climático acelerarán su evolución, aumentando mucho la importancia de las enfermedades infecciosas en las grandes ciudades proyectadas para 2050.
