Saber que muchas tragedias están vinculadas a la acción conjunta de varios factores del cambio climático es útil. Pero su complejidad hace muy difícil predecir con precisión cuándo y cómo se desarrollarán los efectos combinados y cuales serán sus impactos reales. Incluso cuando la ciencia aprenda a estimarlos mejor, no está claro con qué frecuencia ese conocimiento podrá ayudar a prevenir desgracias y pérdidas. La opción a nuestro alcance más sensata es mitigar el cambio climático.
