Ante situaciones complejas, desde una larga ecuación matemática hasta una crisis existencial, nos educan para simplificar. Sin embargo, la naturaleza, ante situaciones complejas, no simplifica. Con la erosión de la biodiversidad del planeta estamos simplificando los ecosistemas. Con la producción agrícola, con nuestras actividades económicas, con las crisis sanitarias, simplificamos para ganar en eficiencia. Pero nos volvemos vulnerables a los cambios. El CORONAVIRUS, como el mucho mas peligroso Ébola, comprometen nuestra salud por una simplificación de los ecosistemas. La transmisión de patógenos al ser humano disminuye con la biodiversidad. A ver si cuando pase la crisis del Coronavirus nos acordamos.
