Vivimos en guerra. Unos contra otros. Contra nosotros mismos. Contra la naturaleza. Creemos que tenemos asegurada la supervivencia. Sin embargo, nunca ha estado tan amenazada como ahora, cuando tocamos fondo como civilización. Cambio climático, pérdida de especies, guerras por el agua y violaciones crecientes de los derechos humanos. NOs esforzamos en comprender esta crisis, aunque al mismo tiempo huimos hacia delante confiando en la tecnología o incluso negamos por interés o miedo. Si la ciencia tiene bien afinado el diagnóstico y las soluciones ¿por qué no avanzamos en su resolución?