La Agencia Internacional de la Energía demuestra que invirtiendo un billón de dólares durante 3 años se podrían mantener emisiones bajas, generar empleo y activar la economía. Solo una tercera parte debe venir de los gobiernos, el resto vendría del sector privado. Esto supone menos del 10% de las ayudas ya planeadas para compensar la Covid-19. La reconversión de sectores como el de la eficiencia energética de edificios o el sector de las renovables puede generar millones de empleos en todo el mundo. Esta inversión permitiría mantenernos en umbrales climáticos seguros y aun así incrementar el PIB global en un 3,5% para 2023.
