El potencial de calentamiento global por emisión de gases con efecto invernadero (GEI) de las energías renovables es muy inferior al de la combustión de combustibles fósiles. Aunque la extracción y procesamiento de los minerales necesarios para las energías renovables es mayor que el equivalente de los combustibles fósiles, la quema de estos últimos genera un orden de magnitud más GEI incluso en un escenario de reducción de emisiones para mantenerse por debajo de los 2ºC de calentamiento, tal como indica el informe 2020 “Climate Smart Mining Initiative” del Banco Mundial.
