La biodiversidad nos protege de virus e infecciones reduciendo el riesgo de pandemias. Hace mas de una década, Ostfeld demostró para 2002, 2003 y 2004 que la diversidad de aves disminuía la incidencia en humanos de la enfermedad del virus del Oeste del Nilo (WNV) en los condados de EE.UU. Las aves actúan de hospedadores del virus y cuando hay muchas especies de aves en un sitio el virus se queda en ellas sin pasar a humanos.
