Forster y colaboradores (Nature ) estiman que tras la COVID-19 se abren al menos dos escenarios que nos permiten ser optimistas sobre el cambio climático: con un diferencial de inversión de +0,8% en actividades bajas en carbono y un -0,3% en combustibles fósiles respecto a la actualidad se alcanzaría la neutralidad de carbono en 2060 con un calentamiento moderado. Si el diferencial se aumenta a + 1,2% y -0,4% respectivamente, la neutralidad se alcanzaría en 2050 y no se rebasaría el límite de 1,5 oC de calentamiento. En nuestra mano está aplicar lo que sabemos y lo que hemos aprendido durante la pandemia para no superar los límites térmicos peligrosos para la humanidad.
