Los bancos se han centrado mayoritariamente en financiar proyectos relacionados con combustibles fósiles pero eso está empezando a cambiar. JPMorgan, el mayor banco de EE.UU. y el principal financiador de combustibles fósiles, es un indicador de este cambio. En lo que va de 2021, el gigante de Wall Street ha ayudado a suscribir más bonos y préstamos verdes que a la financiación a empresas de combustibles fósiles. Este cambio de tendencia destacado por la asesora financiera Bloomberg LP hay que mirarlo con cuidado ya que podría reflejar también un descenso temporal de las necesidades de financiación de la industria energética.
