La agricultura es responsable del 23% de las emisiones globales de gases con efecto invernadero. La mitad de la tierra libre de hielo se destina a producir alimento y un 25% está degradado. Las soluciones pasan por mejorar el manejo y gestión de los alimentos, reducir el consumo de carne y gestionar bien la tierra. Hay mucho margen para la reducción de gases de efecto invernadero en todas las regiones destacando Sudamérica, el sudeste asiático y también Europa (IPCC 2018, AR4 wg3 chapter 8).
