La plantación de árboles es una estrategia muy extendida para combatir el cambio climático mediante el secuestro de carbono (C) en la biomasa de los árboles. Sin embargo, se debe considerar el almacenamiento total de C del ecosistema, ya que el C orgánico del suelo puede ser más importante en cierto ecosistemas. Por ejemplo, Friggens y colaboradores (Global Change Biol 26 sep 2020) demuestran que plantar árboles no aumentó el carbono almacenado en brezales de páramos con suelos podzólicos y turbosos en Escocia. En sitios así es prioritario conservar el suelo y el brezal.
